Tu cara en una burbuja
Elige el tamaño (S, M o L) y la forma de la burbuja, y muévela adonde no tape nada. El zoom, de 1× a 2,5×, sigue tu cara.
Tú muestras, tú hablas, y tu cara aparece en una burbuja redonda. El vídeo se sube a tu Google Drive mientras grabas, y el enlace se copia en cuanto paras.
Inicio de sesión con tu cuenta de Google. Bulleo solo ve los archivos que crea en tu Drive.
No tienes que exportar ni subir nada: el vídeo se guarda directamente en tu Drive.
Bulleo guarda tus vídeos en una carpeta «Bulleo» de tu Google Drive. Solo tiene acceso a lo que deja en ella.
Una pestaña, una ventana o la pantalla completa. Activa la cámara si quieres aparecer en la burbuja, y habla.
El enlace se copia en cuanto paras. Pégalo en un correo, un mensaje o un ticket: basta con hacer clic para verlo.
Enlace copiadoTodo lo necesario para explicar en vídeo lo que tardarías demasiado en escribir.
Elige el tamaño (S, M o L) y la forma de la burbuja, y muévela adonde no tape nada. El zoom, de 1× a 2,5×, sigue tu cara.
Cada grabación llega a la carpeta «Bulleo» de tu Drive a medida que grabas. Los archivos están en tu cuenta y tú mantienes el control.
Corta a mano un falso comienzo. La onda de audio muestra los silencios, y «Eliminar silencios» los quita. Tus cortes se guardan aparte: el archivo original sigue intacto en tu Drive.
Bulleo funciona en tu navegador y en una app para Mac. La app para iPhone llegará muy pronto.
Lo que Bulleo hace con tus datos, explicado con sencillez.
Los vídeos se guardan en tu Google Drive. Cuando eliminas un vídeo en Bulleo, el archivo va a la papelera de tu Drive.
Bulleo solo ve los archivos que ha creado. El resto de tu Drive le queda cerrado.
Bulleo no muestra publicidad y no usa rastreadores publicitarios ni medición de audiencia. Tus datos no se venden.
Cualquier persona que tenga el enlace para compartir un vídeo puede verlo. El enlace es difícil de adivinar: envíalo solo a quien tenga que verlo.